jueves. 13.06.2024

OPINIÓN | Hacerse un "Elvira"

La regidora local, en una de las entrevistas concedidas a este medio. | FOTO: Noelia Caseiro.
La regidora local, en una de las entrevistas concedidas a este medio. | FOTO: Noelia Caseiro.

Aunque ya había sido anunciado a bombo y platillo allá por el mes de febrero del presente año, cuando el Entroido comenzaba a supurar por doquier, este jueves otra nota de prensa más se encargó de recordarnos que sí, que el sábado tenemos nuevo evento en el salón de plenos del Consistorio para homenajear, esta vez a una viva, la doctora Cristina Margusino, por su nada discutible contribución a la sociedad limiana. 

Vaya por delante que quien suscribe no se atrevería jamás a poner en duda el merecimiento de ninguno de los reconocidos últimamente por la Corporación municipal de Xinzo de Limia. Es más, considero justo y necesario que así sea y, más aún tratándose de profesionales que todavía se hallan en el ejercicio de sus encomiables funciones, como es este último. 

Sí discuto, eso sí, el oportunismo político con el que se realizan. No cuela, querida alcaldesa, que el calendario haya sido tan caprichoso de situar los -insisto- incuestionables reconocimientos uno tras otro. Sí se me antoja, por contra, que son fruto de su cada vez más desmedida ansia por el objetivo fotográfico, de la que ya nos tiene demasiado acostumbrados. 

Meter a calzador tres actos prácticamente idénticos en un mes, a otro del inicio de la campaña electoral, solamente hace desvirtuar y restar merecimiento a los homenajeados, y reafirmar a los más críticos -como yo-, que sostenemos que detrás de todos ellos se esconde un incontrolable afán por lucirse en los tabloides, intentando compensar así la mejorable eficacia que como gestora de los recursos más locales ha protagonizado en los últimos meses. 

Tanto es así, que incluso entre los más jóvenes, que no pierden una en las redes, comienza a acuñarse el hacerse un "Elvira" cuando de referirse a figurar en exceso en "histories", "reels" y "selfies" se trata. 

OPINIÓN | Hacerse un "Elvira"