La Comunidad de Regantes Laguna de Antela digitaliza el regadío en 615 hectáreas | NOTICIAS XINZO
La Comunidad de Regantes Laguna de Antela, ubicada en Xinzo de Limia, se encuentra en la fase final de ejecución de su proyecto de digitalización del ciclo del agua. Esta actuación, enmarcada en el plan PERTE y financiada por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU, supone un avance hacia la modernización de la gestión agrícola en la comarca. La inversión total ha ascendido a 183.282,26 euros, destinados íntegramente a la implantación de soluciones inteligentes para optimizar el uso de los recursos naturales y la eficiencia energética.
El proyecto abarca una superficie de 615 hectáreas, donde predominan cultivos estratégicos para la economía local como el maíz y la patata, además de trigo y otras variedades minoritarias. Las herramientas tecnológicas incorporadas incluyen sistemas de automatización, telegestión y plataformas digitales de control volumétrico. Gracias a la instalación de sensores de humedad, visores cartográficos GIS y herramientas de soporte a la decisión basadas en datos en tiempo real, los regantes podrán ajustar el aporte de agua a las necesidades exactas de cada parcela.
La implementación de estas soluciones permite la transición hacia un modelo de Agricultura 4.0 en A Limia. Entre las mejoras técnicas destacan la monitorización de la calidad y el volumen de agua de los retornos de regadío a cauces superficiales, así como la creación de nuevos canales de comunicación electrónica y redes sociales corporativas.
Estas medidas no solo incrementan la precisión en la gestión hídrica, sino que reducen significativamente el consumo energético asociado al funcionamiento de las infraestructuras hidráulicas de la comunidad.
La finalización de estas actuaciones consolida a la Comunidad de Regantes Laguna de Antela como un referente tecnológico en la provincia de Ourense. El proyecto contribuye de manera directa a la sostenibilidad ambiental de la actividad agraria, reforzando el control sobre los consumos y minimizando el impacto en el entorno natural. Este proceso de modernización asegura la competitividad de una de las principales zonas productoras de Galicia mediante el uso inteligente y responsable del agua.