El cáncer de piel es el tipo de cáncer más común, y su incidencia ha aumentado un 40% en los últimos cuatro años en España. En 2024, se detectaron casi 21.000 nuevos casos, se estima que 1 de cada 75 personas desarrollará melanoma a lo largo de su vida; una cifra que podría reducirse significativamente con medidas preventivas. En Ourense, se diagnosticaron 203 nuevos casos de cáncer de piel en 2024.
En el marco del Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel, que se celebra hoy, la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha lanzado una campaña para concienciar sobre la importancia de la protección solar, especialmente en niños, adolescentes, trabajadores al aire libre y deportistas. La AECC insiste en que la prevención es la única forma de evitar el cáncer de piel, cuyo principal factor de riesgo es la exposición excesiva a la radiación ultravioleta (UV) del sol.
Una protección constante desde la infancia es vital para reducir la incidencia de daños futuros y disminuir significativamente el riesgo de desarrollar cáncer de piel en la edad adulta. No es solo una cuestión de los meses de verano, sino un compromiso diario con la salud de la piel. La población de riesgo, como niños, deportistas, trabajadores expuestos a actividades al aire libre, así como personas con enfermedades o tratamientos crónicos, deben tener especial cuidado, manteniéndose siempre hidratados y ubicándose en zonas de sombra el mayor tiempo posible.
Recomendaciones para una protección eficaz
- Evita las cabinas de bronceado: la Organización Mundial de la Salud (OMS) las clasifica como cancerígenas.
- Protección solar diaria: utiliza protector solar con un FPS de 30 o superior, incluso en días nublados. Aplícalo 30 minutos antes de la exposición al sol y reaplica cada dos horas, o después de nadar o sudar.
- Ropa adecuada: usa ropa que cubra la mayor parte de la piel, sombreros de ala ancha y gafas de sol con protección UV.
- Evita las horas centrales del día: la radiación solar es más intensa entre las 11h y las 17h.
- Autoexamen de la piel: revisa tu piel regularmente para detectar lunares nuevos o cambios en los existentes. Ante cualquier sospecha, consulta a un dermatólogo.
La memoria de la piel
La principal causa de su desarrollo son las lesiones provocadas por el sol; por lo que es imprescindible cuidar la piel durante todo el año, no solo durante las vacaciones de verano. Tomar el sol con moderación puede tener muchos beneficios para el organismo y el estado anímico; sin embargo, es fundamental recordar que la piel tiene "memoria". Esto significa que las agresiones causadas por la radiación solar se acumulan a lo largo de toda la vida. Cada quemadura solar, cada exposición sin protección, deja una huella en nuestras células cutáneas que se suma con el tiempo.
La prevención incluye utilizar ropa adecuada y gafas, y examinar la piel. Es recomendable proteger la piel y la cabeza con ropa que cubra la mayor parte posible de piel, y gorras o sombreros. Utilizar camisas o camisetas holgadas, de manga larga y transpirables (no fibras de poliéster) es una buena opción. En cuanto a la vista, es conveniente usar gafas de sol que estén homologadas y tengan filtros para los rayos de luz y RUV, ya que así se garantiza una protección óptima.

