El Partido Popular de Ourense protagonizó este martes una nueva concentración frente al cuartel de la Guardia Civil de Bande para exigir al Gobierno central que detenga el "desmantelamiento" de los servicios que este cuerpo presta en las zonas rurales de la provincia. A la protesta asistieron miembros de la dirección del partido, alcaldes, portavoces, parlamentarios autonómicos, diputados y senadores.
La secretaria general del PP de Ourense, Sandra Quintas, advirtió que "con la seguridad del rural no se juega y el rural no se calla", y aseguró que el partido continuará luchando contra una política que, según denunció, "convierte a los vecinos en ciudadanos de segunda". Puso como ejemplo el propio cuartel de Bande, que solo abre los miércoles y domingos en horario de mañana, y recordó que únicamente cuatro de los cerca de 40 puestos de la provincia prestan servicio nocturno.
Quintas recalcó que el PP seguirá movilizándose mientras no se tomen medidas, y criticó que, pese a las reiteradas denuncias, el Gobierno central sigue sin ofrecer respuestas claras ni contundentes.
Por su parte, la portavoz del grupo provincial, Patricia Torres, insistió en que "estas movilizaciones no responden a una disputa política, sino a la preocupación que nos traslada la ciudadanía, e incluso los propios agentes de la Guardia Civil". Consideró un "insulto a la población" que ante una emergencia las únicas alternativas sean la atención telefónica o una aplicación digital como AlertCorps, cuando el problema de fondo es la falta de personal —con más de un centenar de vacantes en la provincia— y el deterioro de las instalaciones.
El PP de Ourense también denunció el escaso nivel de ejecución del presupuesto destinado a la mejora de los cuarteles. En 2022 no se ejecutó ni un solo euro de más de un millón previsto, y en 2023 apenas se invirtieron 111.000 euros de una partida superior a los 2,6 millones financiados con fondos europeos.
